1. ¿CÓMO DIAGNÓSTICAMOS LA AUSENCIA ESTRUCTURAL O FUNCIONAL DE UN RIÑON?

La ausencia estructural o funcional de un riñón es sospechada por  estudios ecográficos y confirmada por estudios de medicina nuclear( centellograma renal), sin embargo el riñón ausente  o no funcionante no tiene síntomas  ni  signos clínicos característicos, en general no causa dolor ni reduce las actividades  diarias, su descubrimiento es un hallazgo casual a partir de una ecografía renal o abdominal realizadas como consecuencia, la mayoría de las veces, de cuadros clínicos  no  renales  o  por  lo  menos  no  relacionados  con el riñón único. En la actualidad la mayoría de los riñones únicos son detectados por la ecografía prenatal

 

CUIDADOS Y CONTROLES QUE DEBERÍA REALIZAR UN PACIENTE MONORRENO

  1. ¿DIETA LIBRE O DIETA CONTROLADA?

En  condiciones  normales,  la  función  de ambos  riñones  es  suficiente  para sostener el metabolismo corporal; sin embargo, cuando todo el trabajo recae sobre un solo riñón puede desarrollarse, por un mecanismo compensador, el aumento del tamaño renal (nefromegalia o riñón vicariante); en  estas  circunstancias,  un  exceso de proteínas en la dieta habitual podría ocasionar una lesión progresiva e irreversible, lo cual se traduce  inicialmente con un aumento de la perdida microscópica de albúmina en orina.

Frente a esta posible evolución, se recomienda  el  empleo de una dieta con ingreso  normo-proteico y normo-sódica que  mantenga  los  requerimientos  nutricionales  adecuados  para  el  crecimiento y  a la vez aminore el esfuerzo del riñón,  protegiendo  su  función  a  través  del  tiempo. Mantener  estas  indicaciones  alimentarias  suele  ser  una  tarea difícil de cumplir y requiere del refuerzo continuo, por  parte  del  equipo de salud (pediatra-nefrólogo).

 

  1. ¿ACTIVIDAD FISICA LIBRE O RESTRINGIDA?

El  trauma  renal  en  actividades  deportivas  no  es  un  evento  infrecuente, se  encuentra  generalmente  asociado a deportes de impacto o choque  y  puede  ocurrir  por  golpe directo  o  desaceleración, existen  estudios  recientes  que identifican  al  ciclismo, rugby, ski, patinaje, artes marciales, equitación, handball, fútbol competitivo, etc.,  como actividades  atléticas  propensas  a  sufrir  traumatismos  renales, al  respecto  la  Academia  Americana  de  Pediatría recomienda evitar este tipo de deportes  y  aunque  la  indicación  sigue  siendo  tema  de  debate,  actualmente  se  ha concensuado  en  que  los  pacientes  participen  de  estos  deportes, previa aclaración al niño (si fuera posible) y a sus padres de los riesgos potenciales.

 

  1. USO DE FÁRMACOS EN EL PACIENTE CON RIÑÓN ÚNICO SANO

Determinados medicamentos deben administrarse con precaución, considerando su potencial nefrotoxicidad. Entre los  mas utilizados  podemos  mencionar  al  ibuprofeno, diclofenac. Naproxeno y antibióticos aminoglucósidos            (amikacina,  gentamicina,  etc.). Es  fundamental  la  supervisión  médica  para  la  administración  de  cualquier medicación.

 

  1. CONTROL NEFROLÓGICO PERIODICO: ¿SI O NO?

En condiciones  normales  la  función renal responde a un proceso dinámico de crecimiento permanente, esto genera cambios  continuos  en  su  funcionalidad, esta  situación  se vuelve mas patente en pacientes con patología renal o en situaciones  donde  un  solo  riñón  esta  presente  y  funcionando. Naturalmente  en  etapas  puntuales  de  la  vida (pubertad, embarazo) o en presencia de determinadas  patologías  concurrentes (obesidad,  hipertensión  arterial)  el control evolutivo de la función renal  es  necesario. Además  la  consulta  sirve  para  evaluar  el  cumplimiento  de  las indicaciones nutricionales aconsejadas y  para  reforzar su  mantenimiento. En  general se considera prudente, por lo menos  un  control  anual  de  la  tensión  arterial,  de  la  albuminuria  y  del  cumplimiento  de  la  dieta.  Además  es aconsejable, por  lo  menos  cada  5  años  en  riñones  únicos  sanos, realizar  una  ecografía  renal y medir, mediante estudios de laboratorio, el filtrado glomerular (creatinina sérica).

 

      6. EVOLUCIÓN

La  evolución  de  un  paciente monorreno, en  líneas  generales, cumpliendo con los mínimos controles nutricionales aquí referidos es semejante a la de cualquier persona con ambos riñones. El  riñón único con funcionamiento normal se preserva normalmente a través del tiempo, de  modo  que  excepto  ante  la  eventual aparición de alguna patología concurrente, no representa un riesgo significativo de progresión hacia la insuficiencia renal crónica.

 

      7. CONCLUSIONES

El  cumplimiento  de  una  dieta  normo-proteica, normo-sódica, junto  a  una ingesta liquida (agua preferentemente) generosa, permiten un crecimiento nutricional adecuado y evitan una sobrecarga  de  trabajo  renal. Por otra parte el efecto benéfico que tiene  la  actividad  física  controlada  sobre  la  salud  general  está  ampliamente  establecido. El cumplimiento de estas pautas y la supervisión médica son beneficiosas para todo paciente con riñón único.